Hay franquicias que me encantan de Nintendo, quienes me conocen lo saben, y de las mas divertidas y disfrutables, para mi, con los amigos es sin duda Mario Kart
He disfrutado prácticamente cada entrega de la saga. Desde la actualmente injugable versión de Super Nintendo, pasando por las partidas de 4 personas en Mario Kart 64, La personalización que nos entregó Double Dash, su excelente versión portátil en GBA, la cúspide de la competencia con Mario Kart DS, y asi hasta el sol de hoy. Mario Kart siempre ha conseguido algo que muy pocos juegos logran: hacerme sonreír incluso cuando voy último por culpa de un caparazón azul.
Con cada nueva entrega vuelvo a sentir esa diversion, el sonido de las cajas de armas, el momento en el que nos tumban hacia un barranco o nosotros tumbamos a otros corredores, aprender nuevas mecánicas y comprobar cómo Nintendo consigue reinventar una fórmula que parecía imposible de cambiar. Por eso esperaba muchísimo de Mario Kart World, especialmente después de conocer su gran novedad: un enorme mundo abierto.
Y después de muchas horas jugando puedo decir que sí, estamos ante otro gran Mario Kart… aunque también siento que Nintendo dejó escapar una oportunidad de oro.
La esencia sigue siendo insuperable
Lo primero que quiero destacar es que Mario Kart World sigue siendo increíblemente divertido.
Las carreras mantienen ese equilibrio perfecto entre habilidad, estrategia y caos que ha definido la saga durante décadas. Más aun siendo un juego donde el número de jugadores ha aumentado a 24, el caos es mucho más elevado que nunca. Jamás sabes qué puede pasar en la última vuelta y esa incertidumbre sigue haciendo que cada carrera resulte emocionante.
Es uno de esos juegos que puedes disfrutar tanto jugando cinco minutos como dedicándole cientos de horas para mejorar. Esa accesibilidad siempre ha sido una de las mayores virtudes de Mario Kart y, afortunadamente, sigue estando presente.
Un mundo abierto con muchísimo potencial…
Cuando Nintendo anunció un mundo abierto, mi imaginación empezó a volar.
Pensé en un modo historia, desafíos repartidos por el mapa, secretos, campeonatos especiales al estilo de los Forza Horizon o incluso actividades secundarias que justificaran explorar cada rincón.
Lamentablemente, esa sensación de sorpresa inicial fue dando paso a otra muy distinta: la de que el mapa podría haber ofrecido muchísimo más.
No quiero decir que el mundo abierto esté mal diseñado; al contrario, recorrerlo resulta agradable y técnicamente funciona muy bien, me parece increíble como interconectaron todas las pistas y las integraron a un solo gran mundo. Sin embargo, me quedé esperando más razones para perderme en él. Un modo historia bien construido o varias modalidades exclusivas habrían convertido esta entrega en algo verdaderamente inolvidable.
Para mí, ese es el único aspecto donde Mario Kart World no termina de alcanzar todo su potencial.
Y quizás alguien que lea esto piense que soy muy exigente, pero creo que la exigencia es un derecho y que Mario Kart World es el juego mas caro del catálogo de Switch 2 a pesar de tener más de un ano de salida, aún sigue costando 80$y supuestamente el precio es justificado por la cantidad de contenido que ofrece, el cual me parce insuficiente,
El sistema interconectado de circuitos
Una de las grandes novedades el Mario Kart World y que dividió la comunidad fue su sistema de “tramos”
En muchas de las carreras, a diferencia de los anteriores Mario Kart, donde dábamos 3 o mas vueltas en un circuito, acá podemos atravesar una sola pista larga por 3 trechos en lugar de vueltas, pasando por diferentes biomas en algunas ocasiones.
El Wall Ride cambia por completo la forma de jugar
Si hay una novedad que realmente transforma la experiencia, esa es el Wall Ride.
Puede parecer una mecánica sencilla al principio, pero conforme juegas empiezas a descubrir nuevas líneas, rutas alternativas y formas de optimizar cada circuito.
Es una de esas incorporaciones que elevan muchísimo el techo de habilidad. Los jugadores competitivos van a encontrar aquí un nuevo desafío, porque dominar esta mecánica requiere práctica, precisión y mucha dedicación.
Lo mejor es que Nintendo vuelve a conseguir un equilibrio fantástico. Aunque exista una enorme profundidad para quienes quieran competir al máximo nivel, el juego nunca deja de ser divertido para quienes simplemente quieren disfrutar unas carreras con amigos.
Eso no es fácil de conseguir, y Mario Kart World lo hace realmente bien.
Un apartado técnico prácticamente impecable
Visualmente, el juego es una maravilla.
Los escenarios rebosan vida, los personajes tienen animaciones llenas de personalidad y todo funciona con una fluidez que transmite una enorme sensación de calidad.
Es uno de esos títulos donde cuesta encontrar fallos técnicos importantes. Nintendo demuestra, una vez más, el enorme cuidado que pone en una de sus franquicias más importantes.
Aunque el salto grafico no sea enorme, el rendimiento si es un gran logro y que soportar todo el caos con 24 corredores sin que baje la tasa de fps o que ocurra algún error es destacable.
Modos de juego
Mario Kart Worl trae varias modalidades, junto con sus actualizaciones que han mejorado algunas:
Grand Prix: El modo clásico de 4 carreras para ganar copas, igualmente todas vienen en 3 dificultades 50, 100 y 150cc
Carrera VS: Para competir con amigos personalizando las reglas
Supervivencia o modo Rally: De los mejores modos a mi gusto, donde debemos avanzar por 6 trechos sobreviviendo en el lugar donde nos indique cada trecho para no quedar fuera de la carrera.
Modo libre: Donde podemos explorar todo el mapa sin prisas y realizando tareas
Modo batalla: Donde podemos enfrentarnos en clásicos como reventarle los globos al oponente o caza monedas
Mas personajes que nunca
Otro de los elementos más llamativos es la cantidad de personajes disponibles para jugar, desde todos los personajes principales del reino champinon hasta los NPC, enemigos y personajes que eran hasta parte de los escenrios en algunos juegos de Mario. Los vehículos, que siguen siendo karts y motos, no son tan personalizables como en su versión anterior ya que cada vehículo trae sus características definidas, Los personajes se pueden seleccionar con diferentes trajes que iremos desbloqueando con las bolsas de comida que iremos encontrando en las pistas.
La mayor banda sonora de la saga
La música que acompañan las carreras es tan variada que parce un título de Super Smash. Mario Kart World posee un catálogo musical super extenso, llamativo, con arreglos de temas clásicos de toda la franquicia de Mario, de Yoshis island y demás spin off, es todo un deleite sonoro.
Conclusión
Mario Kart World no solo mantiene el nivel de la saga, sino que añade suficientes novedades para sentirse fresco sin perder su identidad.
Mi mayor crítica no tiene que ver con sus carreras, ni con su control, ni con su apartado técnico. Todo eso me ha parecido excelente.
Mi sensación es que Nintendo tenía entre manos una idea capaz de cambiar la franquicia para siempre y decidió ser demasiado conservadora. Ese mundo abierto pedía a gritos un modo historia o actividades que aprovecharan realmente todo el trabajo invertido en construirlo.
Aun así, cuando dejo esa pequeña decepción a un lado y vuelvo a la pista, recuerdo por qué llevo tantos años disfrutando de Mario Kart. Sigue siendo uno de esos juegos capaces de reunir a cualquiera frente a una pantalla y regalar momentos inolvidables.
Y, al final, eso siempre ha sido la verdadera esencia de esta saga.
Lo mejor
- La diversión clásica de Mario Kart sigue intacta.
- El modo Superviviencia es de los mejores que se han hecho en la saga
- El Wall Ride aporta una nueva capa de profundidad y habilidad.
- Excelente equilibrio entre accesibilidad y juego competitivo.
- Apartado técnico impecable.
- Gran variedad de circuitos y situaciones.
Lo peor
- El mundo abierto se siente desaprovechado.
- Se echa en falta un modo historia o actividades que incentiven la exploración.
- Su alto costo esta injustificado.
Veredicto
Mario Kart World es exactamente el tipo de secuela que esperaba en lo jugable: divertida, pulida y tremendamente adictiva. Sin embargo, también es uno de esos juegos que me dejan pensando en todo lo que podría haber sido.
Mientras recorría su enorme mundo abierto no podía evitar imaginar misiones, campeonatos especiales, secretos o una aventura que conectara todas las carreras. Ese potencial está ahí y se percibe constantemente, pero Nintendo decidió apostar por una propuesta más conservadora.
Aun así, cuando llega el momento de competir, todas esas dudas desaparecen. El control sigue siendo magnífico, las carreras continúan ofreciendo momentos memorables y el Wall Ride añade una profundidad que hará las delicias de quienes disfrutan perfeccionando cada circuito.
No creo que sea el Mario Kart definitivo que imaginaba cuando se anunció, pero sí es otro ejemplo del enorme talento que tiene Nintendo para crear juegos capaces de divertir tanto a un jugador que acaba de tomar un mando como a alguien que lleva décadas recorriendo la Senda Arcoíris.
Puntuación: 82/100.
No es la revolución que esperaba, pero sí un juego que voy a seguir disfrutando durante muchos años. Y quizá eso sea, precisamente, lo que siempre ha hecho grande a Mario Kart.








